¿Qué es la transcreación? (spoiler: no es algo extraño o religioso)

Suponemos que probablemente encontraste este artículo a través de un buscador, mientras investigabas un poco sobre la transcreación. Te preguntarás qué es, como todas y cada una de las personas que trabajan con marketing de contenidos. Se trata de un tipo de proyecto que requiere el conocimiento de más de un idioma.
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La transcreación significa adaptar culturalmente el contenido de una lengua a otra mientras se mantienen elementos muy importantes como el tono, la intención y el contexto.

Transcreadores versus traductores (ningún traductor resultó herido durante la creación de este artículo)

No leemos la mente, pero a que podemos adivinar lo que te estás preguntando justo ahora: ¿no es eso lo que se supone que hace un traductor? La respuesta es no: la transcreación va más allá de la traducción. Las traducciones nunca son 100% exactas, pueden cambiar de traductor a traductor, a veces llegan a ser demasiado literales e, incluso, variar el significado del contenido original. La mayoría de las veces da como resultado divertidos errores de los que nos hemos reído. Algo importante acerca de la transcreación es que implica más cambios que una simple traducción, hay más “libertad artística” que en una traducción precisa y estricta.

La transcreación, como su nombre indica, emplea la creatividad en el proceso de traducción. La intención del texto se mantiene, siempre que sea posible, pero el contenido se recrea, adapta y reelabora para que sea lo más genuino y culturalmente relevante posible en el idioma de destino. Porque emocionar al público objetivo es muy importante. La fórmula sería esta: transcreación = traducción + creación. Es la definición más sencilla y correcta.

¡Acabo de contratar a un traductor para mi proyecto! ¿Y si lo que necesito es un transcreador? ¡Ayuda!

Por lo general, los proyectos de transcreación forman parte del universo del marketing, pero también pueden darse en otros ámbitos. Si trabajas en cualquier tipo de proyecto que necesite que el contenido se adapte de manera significativa de un idioma a otro, entonces sí, un transcreador sería tu candidato ideal. Podría ser una campaña de contenidos que requiera algún tipo de localización especial o, simplemente, estés trabajando en una presentación que se mostrará a una audiencia internacional. O tal vez necesitas revisar un discurso de apertura para ver si tiene problemas de traducción.

Aquí tienes una lista de algunas cosas que se hacen en las transcreaciones:

Humor: algunos términos deben adaptarse o reelaborarse, para que sigan siendo divertidos en el idioma de destino.

Modismos: estas expresiones, a veces muy específicas, necesitan urgentemente renovaciones de transcreación para que aún tengan sentido.

Palabras sensibles: algunas traducciones literales dan malos resultados porque su traducción precisa tiene connotaciones sensibles para el público objetivo.

Argot: palabras y expresiones que son específicas de un país, región, estado o ciudad en particular… y a veces no tienen ningún sentido cuando se traducen. Se necesita transcreación.

Mal gusto: algunas cosas pueden no ser apropiadas si se traducen con precisión. Están mejor transcreadas.

Estos son algunos ejemplos, pero hay más. Piensa en juegos de palabras, expresiones deportivas, rimas populares, etc. La lista puede ser muy larga.

¿Algo más que necesite saber?

Bueno, algunos consejos rápidos nunca están de más, ¿verdad? Te damos más tips interesantes que considerar sobre la transcreación.

Transcreadores nativos: sí, como en otros servicios de contenido, siempre es mejor contratar personas que hablen el idioma de destino en un nivel nativo. Claro, no es imprescindible, pero sí una buena idea.

La experiencia también es buena… ¿verdad?: como cualquier otro servicio, es importante contar con profesionales experimentados, no solo en los servicios de transcreación, también son necesarios en otras demandas contenido, como la redacción publicitaria. La experiencia es una gran ventaja.

Pensar en el contexto: al igual que con cualquier otra iniciativa de contenido, se necesita comprender dónde encaja el proyecto. ¿Es parte de una estrategia de contenido más grande o es algo independiente? ¿Se necesita información sobre la audiencia? ¿Quién es exactamente la audiencia? ¿Tiene algún objetivo asociado? ¿Cuál es el significado de la vida? (VALE, esta última es broma).

Quédate con esto: en un mundo con muchos idiomas, a veces la traducción por sí sola no es suficiente.

De hecho, permítenos reformular: es un mundo pequeño y se está empequeñeciendo, con mercados más integrados, productos internacionales, campañas globales, etc. Lo cual vuelve aún más relevante el contenido integrado culturalmente, aquel que produce el mismo efecto sin importar en qué idioma esté redactado, ése que cuenta con el tono, el estilo, los modismos y las expresiones adecuadas. Contenido transcreado, se llama.